
Douglas Coupland en su libro Polaroids describe la década de los sesenta de esta manera. Cuando Columbia le pregunta a Melissa, su madre, a qué se parecían los sesenta; responde Melissa:
-Cariño, me encantaría contártelo, pero es como un amigo al que has querido mucho y que ha muerto de una horrible enfermedad. Aunque hagas nuevas amistades a lo largo de tu vida, los nuevos amigos nunca serán capaces de apreciar al viejo amigo muerto, porque por mucho que intentes describirlo, los nuevos amigos nunca habrán conocido a los viejos amigos cuando estaban vivos. Había que estar ahí.
A mi manera de ver, quizá así se pueda describir cualquier época, pero en estos momentos en los que la nostalgia me está pegando con todo, lo que Melissa le dice a Columbia puede encajar perfectamente para los 90’s. Década de excesos; aprendizajes; Ciudad Interior; Inglaterra; el grunge; Bukowski†; malditos; 4AD; los lunes felices, Brasilia 81; rock nacional; clasificación inhóspita de los CDs en los estantes de las tiendas; ¿indie?; Tim Burton; dance floor; Ayala Blanco; DJs; CDs,celulares; beats y un largo pero largo etcétera.
Ni modo hay que pegarle a las cubas de Bacardí blanco.
