viernes, abril 10, 2020

Morrissey... arrebato sin concesiones. 

Gastón Pedraza

En I Am Not a Dog on a Chain(BMG, 2020) el disco más reciente de Steven Patrick Morrissey hay renovación, pero también se escucha ese sonido clásico y característico que lo ha mantenido en el gusto de generaciones pasadas y actuales. Conserva el tono que lo condiciona como el letrista de estribillos de contagio, de contagio natural. 

Quizá no sea el disco de Morrissey que trascienda, quizá no sea el disco que los seguidores esperaban, quizá no tenga la resonancia esperada, pero es un disco reptante que se va consolidando tras varias escuchas y por supuesto que hay momentos que suena a The Smiths. La canción que da título al disco nos recuerda al más puro sonido de los de Manchester, sencillo y sofisticado.

Este material hace un recorrido itinerante por todo lo políticamente incorrecto. Costumbre del compositor; “Oh, tal vez me desollarán vivo debido a mis puntos de vista”, canta y provoca. Morrissey es ese perturbador nato, está donde está gracias a los demás, se le ha puesto en el pedestal del inconforme. Cada declaración que hace da la vuelta al mundo. Nunca cambiará; “Escucha lo que no se te muestra. Y allí encontrarás la verdad”.

Las relaciones que genera con su público son de complicidad, complicidad pop, esa que se derrite en cada estrofa, en cada susurro, en cada confesión. En la canción “Bobby, Don´t You Think They Know?”se oye fuerte y contundente, canta a dueto con la leyenda del soul y del sonido Motown Thelma Houston que da un equilibrio seductor. Para el final de la canción hay saxofones en todo lo alto acompañados de sintetizadores y un bajo que da robustez a la pieza composición que llega a los 5 minutos con 46 segundos. No es la primera vez que Morrissey hace un dueto, basta recordar la mancuerna que hizo con Siouxsie en la canción “Interlude”grabada en el ya lejano 1994. 

I Am Not a Dog on a Chaines un álbum que quizá no tenga fecha de caducidad, eso lo dirá el tiempo, lo que suena aquí y ahora es un material cuidado, que producido por Joe Chicarelli, se nota su mano, incluye infinidad de instrumentos que en discos anteriores Morrissey no se atrevía a utilizar y se agradece pues Chicarelli dota de nuevos aires y deja atrás el sonido aburrido de Morrissey.

La mayor virtud de un artista siempre será, la reinvención. Morrissey lo hace, no enfría su infierno, lo alimenta con historias actuales y cotidianas. Se arriesga y tiene contentos a sus seguidores, aunque haya quienes no les guste su nuevo material. Ya no busca influenciar a nadie, ya lo hizo en 1984. Nunca será el perro encadenado. 

Twitter: @gastonpedraza

martes, julio 31, 2018



El amor supremo de Kamasi Washington

Gastón Pedraza

Quiero agradecer a Sergio Villafuerte por la oportunidad de regresar a las páginas de Milenio. Aquí estaré escribiendo de temas fascinantes para mí: música, cine y literatura.

Regresar a la raíz, eso es lo que hace el saxofonista tenor Kamasi Washington (Los Ángeles, 1981); jazzista y gurú para las nuevas generaciones que en él están descubriendo el sonido ya experimentado por tantos, claro, con una actualización que va más allá de las vanguardias. 

El jazz, liturgia de lo sofisticado, encuentra un sabor de raigambre y buen sentido, sentido caótico sofocado por esas voces corales que devuelven la espiritualidad a cada evocación. Sí, coros espirituales, vitales, contundentes que aparecen en el momento y lugar indicado; para muestra hay que escuchar la emblemática Street Fighter Masque está repleta de esas glorias evocadoras de tiempos ancestrales que se contonean con beatselectrónicos de alta factura sin sonar pretenciosos ni absorbentes. Están en el momento correcto para recordarnos que vivimos un tiempo en el que los sonidos del pasado juegan en cualquier terreno, y cuando hablamos del jazz creado por Kamasi Washington, el tiempo se suspende y nos remite a tantos músicos y compositores, pero al final todo sonará a Washington, sonará a la mezcla perfecta, mezcla que el minucioso saxofonista se empeña en crear y recrear; pareciera que estamos escuchando esa música de finales de los 60 con esos subidones lisérgicos.
Las influencias de Kamasi Washington pueden ser todas y ninguna. Descubrimos de golpe a John Coltrane, Curtis Mayfield, Billie Holiday, al primerísimo Carlos Santana, a Gerald Wilson Orchestra, al Eddie Harris de los ya emblemáticos discos Bad Luck Is All Have” (1975) y “High Voltage” (1969).

Pero Kamasi no se queda ahí, en el pasado, trabaja con el clan más influyente de la música contemporánea: Kendrick Lamar, J Dilla y Thundercat; músicos, productores y creadores de lo que está sonando en prácticamente todos lados. Hay que recordar que para el disco “To Pimp A Butterfly” (2015) Lamar bebió de la vena más profunda del jazz; Lamar regresó a la raíz para producir un disco memorable, lleno de colaboradores amantes de la síncopa, y así, y hacer un gran favor a las nuevas generaciones: compartir el jazz entremezclado con hip-hopy versos venenosos, aderezados de la más suculenta fusión entre smooth yfree jazz.

Kamasi Washington ya había editado algunos materiales, pero es hasta “The Epic” (2015) donde da a conocer sus intenciones, dos horas y 50 minutos repartidas en tres discos compactos, en los que estiliza, mezcla y transforma todos los sonidos, sí, todos, desde la afroamericana más rústica hasta la clásica más clásica pasando por todos los subgéneros del jazz.

Este buen hombre nos regala la sencillez y la complejidad al mismo tiempo, y lo demuestra en la brutal Change Of The Guard, pieza de 12 minutos que es la mejor presentación que puede tener este chamán de Los Ángeles; composición contundente, brutal y espiritual.

El jazz está de regreso y su mentor es Kamasi Washington, el jazz es coolde nuevo, aunque siempre lo había sido, pero ahora está al alcance de todos aquellos que quieran abrirse a la alquimia del brujo angelino. No es modernidad ni nostalgia, Kamasi Washington es el presente.

Por estas fechas se estará publicando “Heaven And Earth” con dos horas 25 minutos de jazz profundo, alquímico. De amor supremo.

miércoles, marzo 28, 2012

Texto de la presentación.




El cine mexicano “se impone”
Mercados internacionales y penetración cultural en la época dorada.
Maricruz Castro Ricalde y Robert McKee Irwin
Siempre es un gusto presentar libros de cualquier tipo, pero es doble gusto cuando se trata de un libro que habla de cine y triple gusto cuando se trata de un libro que hable de cine mexicano.
La afición al cine me ha llevado a la recolección y acopio de material bibliográfico de toda índole, así me encontré con el ejemplar Clásicos del Cine Silente Norteamericano editado por la Filmoteca de la UNAM en 1981, en dicho ejemplar se recopilan 23 trabajos cinematográficos, donde se destacan los cortos de Tomás Alva Edison realizados entre los años 1894-1899 y también los cortos de Charles Chaplin realizados entre 1914-1918. Los largometrajes Maridos Engañados (1918) dirigida por Erich Von Stroheim; Sherlock Junior (1916) y La General (1916)  dirigidas por Buster Keaton y no podía faltar en este recuento Intolerancia (1916) de David Griffith. Intolerancia  cinta en la que se aprecia la maestría del montaje que serviría de escuela a muchos realizadores.
En la portada de Clásicos del Cine Silente Norteamericano vemos a Lilian Gish, belleza del cine mudo, protagonista de la película El Viento (1928) dirigida por Victor Sjöstrom.
Pero en México también se “cuecen habas” y así lo hace notar el trabajo que nos ocupa el día de hoy: El cine mexicano “se impone” Mercados internacionales y penetración cultural en la época dorada, investigación de Maricruz Castro Ricalde y Robert McKee Irwin, trabajo de 311 páginas dividido en más de 14 capítulos y que para la portada al igual que Clásicos del Cine Silente Norteamericano se eligió a una belleza, en este caso a la sonorense Columba Domínguez,  protagonista de la cinta Un día de vida dirigida por Emilio “Indio” Fernández en el año de 1950.
Después de cuatro años de trabajo documental en Estados Unidos, México, Cuba, Argentina, Venezuela, Colombia, España y Serbia. El libro arroja datos interesantes, no sólo para los que les interesa el cine sino para aquellos que quieran saber de los primeros rodajes en nuestro país y descubrir cómo Hollywood filmaba versiones muiltilingües de sus películas, como fue el caso de Drácula de 1931 con el actor Bela Lugosi que al terminar el rodaje durante el día, se daba paso al rodaje durante la noche y se filmaba con la misma escenografía pero para la versión en español.
Se podría considerar que El cine mexicano “se impone”… es una colección de anécdotas, anécdotas de todo tipo pero más que eso es un referente obligado para conocer la maquinaria que fue la industria cinematográfica mexicana en los mercados hispanoparlantes, como fue el caso de Venezuela donde en 1943 llegaron 39 películas mexicanas, más que a cualquier otro país latinoamericano.
Su escritura es amena pero no ligera, contiene una investigación profunda sin llegar a ser denso y empantanado, su lectura fluye y al paso de cada capítulo, uno, como lector, desea saber más sobre la importancia de una industria que creó un impacto social y económico y que además generó directores, actrices, actores, técnicos y productores, pero sobre todo identidad.
En el libro encontramos un riguroso trabajo de investigación, lleno de referencias contundentes gracias al cruce de fuentes. Dan ganas de sumergirse en el maravilloso mundo que nos describen los autores.





Aquí, de lo que se trata es de conocer el impacto del cine mexicano con 15 películas emblemáticas y entrañables, organizadas cronológicamente para ratificar que Santa fue el primer éxito del cine sonoro en el extranjero; que Allá en el Rancho Grande fue un éxito arrollador; que Ahí está el detalle generó el nacimiento de una estrella y la consolidación de una industria; que Simón Bolívar se consolidó como una superproducción a la conquista de los mercados sudamericanos; que Doña Bárbara muestra la mexicanización de la cultura venezolana; que gracias a María Candelaria, Europa legitima al cine mexicano; que La reina del trópico fundó la rumba cubana a la mexicana; que con Soledad Libertad Lamarque reafirmó la mexicanización del sufrimiento, es decir llorar a moco tendido; que con Jalisco canta en Sevilla, México se impuso para llevar a nuestro charro a España y así lograr la conquista invertida; que gracias a La vorágine conocemos la frustración de la industria cinematográfica colombiana; que con Los olvidados, Buñuel abrió al cine mexicano y lo colocó en los circuitos vanguardistas; que Un día de vida hizo llorar a toda Yugoslavia; que con Camelia La Doña sometió a los españoles; que La rosa blanca fue la película más taquillera en Cuba; y que Espaldas mojadas sigue siendo la realidad de muchos de nuestros compatriotas.
Para el gozo de los buscadores de referencias cinematográficas, este trabajo cuenta con un apartado de filmografía citada que da cuenta de todas y cada una de las películas que se mencionan en este completo trabajo de investigación, de igual forma encontramos una hemerografía extensa y un índice onomástico para encontrar rápidamente lo que buscamos.
El cine mexicano “se impone” mercados internacionales y penetración cultural en la época dorada, de Maricruz Castro Ricalde y Robert McKee Irwin, se consolida como una investigación de referencia obligada para conocer y saber de nuestro cine, el cine mexicano. Y se coloca entre los libros más importantes de investigación sobre cine en nuestro país, junto a la Cartelera cinematográfica de María Luisa Amador y Jorge Ayala Blanco; y conjuga también la importancia de Orígenes del cine en México de Aurelio de los Reyes.   Gracias.

viernes, enero 23, 2009

Dexter Gordon

Esto no es un post es únicamente una imagen y la publiqué antes de que se cumpliera un año de no subir na de na. Yeah!!!

martes, febrero 05, 2008

¿Regreso?


Ha pasado más de un año desde la última publicación en este blog personal. Seguiré posteando recomendaciones musicales y libros que tengan que ver con la música. Música como pasión.
Jack Frusiante ha dejado el grupo (Anagrama, 1997) del escritor italiano Enrico Brizzi nos lleva a terrenos llenos de musicalidad acompañados de una adolescencia, la de Alex, que como toda época puber remite a la soledad, al amor y al mundo de los adultos que no comprenden a los jóvenes. Con un lenguaje rico en neologísmos, el autor nos lleva a dar un paseo, un paseo en bici, un paseo con el sol pegándo de frente, sintiendo el viento y escuchando una buena cantidad de canciones rock.

martes, diciembre 26, 2006

Texto publicado en Milenio Estado de México


Off The Record
Gastón Pedraza

Lo prometido es deuda y ahora me toca recomendar 10 de los mejores discos del año. Claro está que es ha gusto personal, de igual forma espero que coincida con alguno que usted, querido lector, haya escuchado en el año que esta por concluir. No hay orden de importancia.

Yo La Tengo Im Not Afraid of You and I Will Beat Your Ass (Matador)


El disco que sale a la luz a finales de 2006, pero reivindica el sonido de los originarios de New Jersey, un alud de grandes éxitos bañados con el estilo indie más puro. Canciones que definen aquel ímpetu que se originara en 1986 con ese, ya mítico, Ride the Tiger. Un material para escucharse de inmediato con piezas de hasta 10 minutos que hacen la delicia de todo aquel fan de lo 100% indie. Indie, indie, indie.

M. Ward Post-War (4AD/Merge)

Material de factura madura en una de las voces más reconocidas en el ambiente independiente. Atmósferas llenas de nostalgia y pasión a la hora de retratar atardeceres profundos. M. Ward, con su cuarto disco, logra entrar de lleno en la categoría de discos clásicos. Indie Rock.


Mastodon Blood Mountain (Reprise)

Después de su disco anterior, Leviathan, se creía que no tenían nada más que dar estos de Atlanta, pero ahora entregan un material lleno de acordes y riffs de antología. Energía, de esa que se extraña en otros discos de seudo metal, se puede encontrar en este disco de Post-Hardcore. Nada de Moderattos y esas jaladas. Mastodon se perfilan hacia el lugar de honor de los nuevos metaleros. Puro Metal puro.



The Slip Eisenhower (Bar/None)

Música para despertar los domingos de buen humor, música con voz cálida con toques de una ternura de ensueño, pero también hay desamor y soledad, todo en un disco que demuestra lo que puede hacer una banda cuando tienen la brújula bien orientada. Su disco número cuatro está enfilado a ser uno de los más encantadores para estos días de frío y bajas temperaturas. Rock Alternativo.

Belle And Sebastian The Life Pursuit (Matador)

Los creadores de un sonido dulce y melancólico retoman la vereda del canto y las letras con mensaje e ironía, letras de verdadero surrealismo y acompañamientos de tristeza infinita, aunque también hay alegría y sentido del humor. Naturalidad y frescura es la definición más exacta para el material de los escoceses más independientes de los últimos años. Pop del bueno.

Bob Dylan Modern Times (Columbia)

En efecto, uno de los mejores discos del año es sin duda el del maestro Dylan. De regreso a la interpretación vocal y desgarrada, incluso desafinada, nos ofrece un material que va desde la canción de protesta hasta el amor más sincero. Un disco que llega, para Dylan, en una de sus mejores etapas como compositor y realizador. Un disco lleno de toques de jazz y música country, pero no de sombrerazo. Rock legendario.

Cat Power The Greatest (Matador)


La Chan Marshall nos regala un disco aceptable en términos de acústica y buen rock, con esa voz tan particular que nos deja sin aliento a la hora de cantar “Living Prof” o en la que da título al disco. Dulce y violento con toques de rebeldía y armonías de verdadero ensueño. Hay que llegar de frente ante el material de Chan, sin titubeos y mucho menos con los oídos cerrados. Nuevo rock.

Herbert Scale (K7)

Las remezclas y la electrónica siempre han jugado un papel importante en el mundo de la música, pero ahora la combinación de géneros es algo tan común que ya no extraña a nadie. Ese es el caso de Herbert que hace una serie de interpretaciones donde cabe desde la electrónica más complicada hasta los ritmos latinos más sabrosos, sin perder el estilo. Lo importante es el ritmo, y vaya que lo tiene. Electrónica con sabrosura.

Tapes ‘n Tapes The Loon (Ibid)


El regreso al sonido que dieran a conocer grupos como Pixies o Pavement resurge con Tapes ‘n Tapes. Un sonido puro y encantador, con buenas letras y varios metros de exhuberancia. Un material sólido que perdurará hasta que regresen con su segundo material. Esperando que se mantengan con esa línea de buen rock, digamos que experimental. Rock.

Scott Walker The Drift (4AD)

Después de siete años, el misterioso como nadie, Scott Walker, nos regala un disco denso, desnudo, oscuro y por de más introspectivo; pero no por ello alejado de una realidad que se vive en Estados Unidos y Europa. Disco que contiene política y desamor, aullidos y entonaciones. 10 canciones de esas que penetran hasta la médula y se quedan ha flor de piel con esa voz de ultratumba. Rock de atmósfera negra.

jueves, octubre 05, 2006

Texto publicado en Milenio Estado de México



La otra caperuza

La niña/caperuza Hayley (Ellen Page) pretende vengarse de los que participaron en la muerte de la preadolescente Donna. Localiza y contacta vía chat al fotógrafo treintañero Jeff (Patrick Wilson) para intimidarlo, emborracharlo/sedarlo amarrarlo con “palabra de scout” y cortarle las bolas en desquite de lo que hizo a Donna y a las demás niñas que presuntamente violó y mató.
En Niña Mala (Hard Candy, USA, 2004) David Slade nos entrega una película llena de suspenso y soft gore en la que se acentúan los problemas con que tienen que vivir las sociedades contemporáneas y sus desviaciones, en este caso la perversión y el interés sexual con menores de edad; problema que se ha dado en todos los países, los ejemplos en el nuestro no se dejan esperar como en el caso de Kamel Nacif y sus secuaces.
En la película de Slade, el problema se expone de tal manera en la que el involucrado se merece eso y más, pero hasta que punto la niña/caperuza tiene la razón de hacer justicia por propia mano, torturando física y psicológicamente al mirón, que sólo es eso un mirón que a final de cuentas no logra su objetivo ¿o si?.
Persecuciones a ras de piso, cámara envolvente, colores chillones, mareos en naranja, cortina de baño a lo Psycho (Hitchcock, 60), bolsa de hielo para insensibilizar las partes nobles y así poder castrar al hombre que “maltrata y no tiene sentimientos”.Una serie de enredos mentales que hacen del tormento una delicia para Hayley, sudores a gota gorda de remordimiento y frustración por no poder escapar de los amarres marineros de la niña aprendiz de cirujana, y esas incisiones amateurs con bisturí esterilizado con un poco de vodka. Hay mis hijos.
Menciones a Coldplay y a Goldfrapp siendo el gancho para el intercambio de tracks en mp3 para que la niña “inocente” acceda a ir al depa de Jeff y escuchar las canciones del concierto al que la infanta no pudo ir por falta de dinero. Y así.
El lobo/corderito se vence y da su cuello a torcer gracias a los chantajes de la menor que lo amenaza con informarle de todas sus bajezas a su ex.Cinta de reflexión y moraleja que deja las bolas de acero en el triturador de alimentos. Aún así la película se puede resolver mucho antes de lo que se espera, se hace larga a cuenta de las escapatorias frustradas. Claro que hay vuelta de tuerca pero se queda a medias.

miércoles, septiembre 13, 2006

Fuerza, fuerza, fuerza...


Xiu Xiu con su nueva entrega, mas desafiante que las anteriores, demuestran que no hay nada escrito en el mundo de la música. The Air Force (Kill Rock Star, 2006).

martes, septiembre 05, 2006

Texto publicado en Milenio Estado de México


Off The Record
Gastón Pedraza
Mozart, Mozart, su papá

El disfrute de la música puede ser brutal y más cuando se degusta frente a una copa de vino. Pero vamos con calma. Desde que el hombre es hombre se ha generado el sonido y después esos sonidos se juntaron y se inició, con ese conjunto de sonidos una suerte de melodía; luego llegaron los instrumentos, desde los más rudimentarios hasta los más sofisticados que hay hoy en día. Para eso y para que el hombre lo asimilara tuvieron que pasar varios años.
La evolución nos ha llevado a la creación y a la elevación del ser como tal, aunque algunos no se enteran de nada como nuestro queridísimo Andrés Manuel López Obrador, ¿qué no se da cuenta que eso de los plantones es una autoflagelación que no le dará el gane a la presidencia? Lo que pasa es que me da coraje no poder ir a la Ciudad de México por culpa de AMLO y no poder ir al Bar Opera y escuchar la música de los parroquianos ahí reunidos. Carajo.
Qué sería de la humanidad sin esos preciosos cantos gregorianos, que para muchos resultan de lo más siniestros. En honor a la verdad son de una profundidad más que espiritual.
El hecho es que la música siempre, y es mi caso, me apacigua, me aplaca, me tranquiliza, y más cuando es clásica y de Mozart pues con más razón. Y será que ya estoy entrando a esa edad donde a la clásica la entiendo y hasta me gustaría tocarla. Orales, creo que me mandé. En fin de eso se trata la vidurria de sueños inalcanzables pero por lo menos pensables. El asunto es que estoy disfrutando de un libro muy didáctico, donde Eusebio Ruvalcaba nos lleva de la mano hacia ese mundo fascinante que es la música clásica. En este caso y para celebrar en los 250 años del nacimiento de Wolfgang Amadeus Mozart, Albox Editores editó Un año con Mozart: 52 Tips para escuchar a Mozart. Libro que se divide en 52 composiciones del músico austriaco, seleccionadas por el propio Ruvalcaba. Cada una de las piezas están escogidas de tal manera que se puedan escuchar una por semana y así completar el año; idea que sólo al buen Eusebio se le hubiera ocurrido ya que así se obtiene una opción para acercarse a la obra cumbre de Mozart. El autor del libro nos regala, con esa sabiduría y sencillez que le caracteriza, un acercamiento a la obra del compositor, ya que cada obra elegida va acompañada de información que lo mismo habla de una anécdota, de un dato curioso o el comentario de un experto en la materia. Pero sobre todo está lleno de imágenes sonoras.
El libro viene acompañado de un CD con una grabación histórica del concierto para violín No.4, K218, de Mozart, interpretado en vivo por Higinio Ruvalcaba con la Orquesta Sinfónica Nacional en 1954.

lunes, agosto 28, 2006

El new sonido


Bunky: BaBa


Trompetas, saxofónes, voz, batería ¿todo está descompuesto? al parecer no, claro que no. El sonido de una nueva generación que no le tiene miedo a nada. Entran con CocoRosie, Clap Your Hands Say Yeah o con Arcade Fire, pero más divertidos.
Bunky Born To Be A Motorcycle (Asthmatic Kitty/Touch and Go, 2005)

martes, agosto 22, 2006

Que gire el lente



Dos discos que por su contenido me tienen, digamos que, a punto de NO volver a comprar un disco más. Eso sería una de las más grandes mentiras de éste planeta.

lunes, agosto 07, 2006

Adriana Calcanhoto - Fico assim sem você

Texto publicado en Milenio Toluca

OFF THE RECORD
Gastón Pedraza
Carnaval y Bossa

Brasil siempre nos ha regalado muy buenos interpretes y compositores musicales; y con razón pues es uno de los países que a pesar de tantos problemas políticos, pobreza y matanzas gracias al narcotráfico, el pueblo, la banda, la raza, el pópulo, sigue celebrando uno de los carnavales más famosos del mundo, y me atrevo a decir, que es por mucho, el más afamado y visitado. Y dígame, querido lector, a poco no le gustaría visitar esa tierra del sur donde se invento ese traje tan sugerente hecho a base de... ¡hilo dental!
La música brasileña se caracteriza por su interpretación sentimental, ya sea desde la bossa nova, el rock más pesado o la samba más alegre y bailable. Vamos por partes, la Música Popular Brasileña (MPB) retoma un nuevo rumbo, por allá de 1946 gracias al pianista Dick Farney, quien después de haber vivido durante algunos años en Estados Unidos, grabó en Brasil el samba titulado “Copacabana”, pero lo grabó cambiando la instrumentación original y le incluyó una serie de orquestaciones donde se rodeaba de cuerdas y una cadencia más relajada, sin ir tan rápido.
La bossa nova nace directamente del compositor, cantante y pianista Alfredo José da Silva, mejor conocido como Jenny Alf. Alf se inspira en el jazz para hacer la marcación de los ritmos más cadentes, e incluye al piano como instrumento que lleve el acento, sin llevar una marcación regular, más bien a manera de improvisación. La idea de Alf da paso inmediato a lo que sería la bossa nova. Y así nacieron nombres de la talla de Antonio Carlos Jobim, Billy Blanco, Vinicius de Moraes. Pero es con João Gilberto y sus primeros discos, Desafinado y Obla la la cuando se dispara el movimiento de la bossa nova. El primero incluye temas de Jobim, Moraes y el propio Gilberto.
Qué sería de la música, sin, por ejemplo, “La Chica de Ipanema”, “Desafinado” o “Aguas de Marzo” que dieron vida, alma, corazón y ritmo a interminables veladas por allá de los 50 y 60. Los caballeros con esas vestimentas de cuello de tortuga y las damas con esos vestidos escotados al estilo de Lorena y Tere Velásquez. Sabor.
La Tropicalia fue un movimiento cultural que se dio en Brasil en el año de 1968, y su creador, por así decirlo, fue el aún compositor y cantante Caetano Veloso acompañado de Gilberto Gil, Gal Costa, Os Mutantes, Tom Zé y Nara Leão. Este no fue un movimiento tan sólo musical, también fue un movimiento político. En este sentido, la Tropicalia, se gesta como un movimiento cultural al incluir y mezclar varios estilos musicales, e incluso musicalizar poesías y hacer todo un movimiento musical de vanguardia y a tono con lo que sucedía en Brasil. Potencia y alegría en los discursos de la Tropicalia.
Brasil ha evolucionado, musicalmente hablando, y tan es así que en la actualidad, la música electrónica que se realiza en ese país es de punta, y lo mejor de todo es que retoma, sin ninguna pena, todas aquellas viejas referencias del quehacer musical de aquellos grandes músicos que ha dado ese país. Actualmente podemos escuchar a un Marisa Monte, cantando una mezcla de bossa nova con tropicalia y samba, o a una María Rita llena de encanto y sentimiento, o a un Caetano Veloso renovado haciendo covers a Nirvana, o por ejemplo se puede escuchar a un Ed Motta con ese estilo a lo Barry White, con una musicalidad retro sin llegar al cliché, más bien a la sensualidad y al regocijo. Y que decir del ya fallecido pero siempre al día de Chico Science con esa maravilla de disco llamado Afrociberdelia.
El combo formado por Carlinhos Brown, Marisa Monte y Arnaldo Antunes llamado Tribalistas, es una muestra clara de lo que está sucediendo con la música en Brasil. Tribalistas suenan a fiesta y melancolía, a samba y bossa, pero siempre a ese sonido alegre, a ese sabor lleno de ritmo que se contagia.
La voz siempre sensual de Adriana Calcanhoto nos ofrece el sentimiento a flor de piel. Que tal la revelación de hace varios años, la siempre bella y con voz aterciopelada Bebel Gilberto. Y que decir de todos esos grandes músicos que aparecen en el soundtrack de la película Ciudad de Dios, el material sonoro de ésta película puede servir de guía para darnos cuenta de lo que está sucediendo en el ámbito musical en aquel país. Sin más, a bailar y acurrucarnos a ritmo de bossa nova.


miércoles, julio 12, 2006

Visa para todos los países

Si, es la vocalista e integrante de los Squirrel Nut Zippers, éste es su segundo material como solista y suena a rock sucio con una gran mezcla de swing. El video es de alta hechura y esa voz, esa voz a punto del llanto alegre. Katharine Whalen Dirty Little Secret (M.C. Records, 2006)

Katharine Whalen - The Funnest Game

viernes, julio 07, 2006

Pop distorsionado

Todo lo que debe estár en una canción, historias, sentimientos, estribillos. En el video, fotografías y más fotografías (recuerdos). Oppenheimer, Oppenhaimer (Bar None Records, 2006)

Oppenheimer - Breakfast in NYC

viernes, junio 30, 2006

Mecánica florida

Disco de electro no se que, donde hay de todo: humor, tristeza y también Antony. My Robot Friend Dial 0 (Soma, 2006).

My Robot Friend - Dead

lunes, junio 26, 2006

Perro, perro, perro... Suave


El Perro del Mar - God Knows (You gotta give to get)



Coro pegajoso, pegajoso, pegajoso. Buen disco y excelente video. El Perro del Mar y su disco El Perro del Mar (Memphis Industries, 2006).

jueves, junio 22, 2006

II Aniversario

Los Planetas - El artista madridista


Llevo 2 años con esto del blog, ya no se de las visitas que me hacen pues hay un contador que hace eso por mi, los comentarios han sido la retroalimentación necesaria. Aquí seguiremos. Y lo festejamos con un video de Los Planetas.